El líder de La Cámpora planteó que dejará la conducción partidaria si el gobernador asume el mando del partido, mientras se acerca el cierre de listas previsto para el 8 de febrero y continúan las negociaciones internas.
En medio de la discusión por la renovación de autoridades del Partido Justicialista bonaerense, Kirchner comunicó a su entorno que cederá la presidencia partidaria si Kicillof acepta asumir el cargo, con el objetivo de ordenar la disputa interna y avanzar hacia un esquema de unidad. Desde el kirchnerismo sostuvieron que, si la conducción debe alinearse con la estrategia del Ejecutivo provincial, lo lógico resulta que el propio gobernador encabece el partido, criterio aplicado en otros distritos del país.
La definición se conoció luego de un encuentro encabezado por Kicillof en La Plata, donde dirigentes del Movimiento Derecho al Futuro volvieron a impulsar la candidatura de la vicegobernadora Verónica Magario para conducir el PJ provincial. Aunque ese sector ratificó su apoyo a Magario, intendentes cercanos al mandatario propusieron que evalúe asumir personalmente la presidencia partidaria.
Con el plazo del 8 de febrero para la presentación de listas y avales, distintos sectores admitieron que organizar una interna formal resultará complejo, lo que empujará a un acuerdo político. En paralelo, otros espacios activaron candidaturas y negociaciones para integrar el consejo partidario, mientras la jugada de Kirchner trasladó la decisión final al gobernador y reordenó, al menos por ahora, la disputa central dentro del peronismo bonaerense.












