El líder de La Cámpora planteó que el gobernador sea quien conduzca el partido para cerrar la interna. El sector del mandatario impulsa a Verónica Magario y las negociaciones entraron en etapa decisiva.
La disputa por la conducción del PJ bonaerense dio un giro inesperado cuando Máximo Kirchner propuso que Axel Kicillof asuma la presidencia del partido. El actual titular del peronismo provincial sostuvo ante su círculo político que esa salida permitiría terminar con las internas y alinear la estructura partidaria con el Ejecutivo. El planteo tomó fuerza en un escenario de tensiones por la sucesión y abrió una semana de definiciones.
Desde el entorno del gobernador remarcaron que quien dirija el PJ debe responder a los intereses de la gestión provincial. Kirchner retomó ese argumento y afirmó que lo más lógico sería que el propio Kicillof ocupe el cargo, sobre todo si proyecta una candidatura presidencial en 2027. Sin embargo, la propuesta todavía no llegó de manera formal al mandatario ni al Movimiento Derecho al Futuro, espacio que respalda su estrategia.
El kicillofismo mantiene como opción principal a la vicegobernadora Verónica Magario, cuya postulación ganó apoyo tras una reunión en La Plata con intendentes y ministros. Participaron Fernando Espinoza, Jorge Ferraresi, Julio Alak, Pablo Descalzo, Lucas Ghi, Mario Secco y Mariano Cascallares, junto a funcionarios como Carlos Bianco, Gabriel Katopodis y Andrés Larroque. Mientras tanto, la intendenta Mariel Fernández también anunció su intención de competir y presentó apoderados ante la sede partidaria. La Junta Electoral prorrogó hasta el 8 de febrero el plazo para la entrega de avales y el cronograma electoral marcó el ritmo de las negociaciones.












