El Movimiento Derecho al Futuro sumó presencia en Jujuy, Corrientes, Chubut, San Juan y Chaco sin habilitar armados formales. El gobernador proyectó un perfil propio con vista a 2027.

El gobernador Axel Kicillof avanzó con un despliegue político fuera de la provincia de Buenos Aires a través del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), su sello propio dentro del peronismo. Aunque el espacio no habilitó filiales oficiales en el interior, dirigentes de varias provincias comenzaron a articular con su entorno y a proyectar una construcción nacional con horizonte en 2027.

La estrategia quedó expuesta en una reunión realizada la semana pasada en Villa Gesell, donde Kicillof se reunió con intendentes bonaerenses y del conurbano para discutir el armado de una alternativa nacional. Desde su entorno aclararon que el MDF no otorgó personerías ni avales formales, pero permitió que sectores que se sientan identificados avancen en una construcción propia.

El primer gesto visible se produjo en Jujuy, donde en diciembre se inauguró una sede del MDF con la presencia de la ministra bonaerense Estela Díaz. En Corrientes, el aliado central es Martín Barrionuevo, ex candidato a vicegobernador, quien confirmó contactos con intendentes y legisladores peronistas. En Chubut, referentes como Norberto Yauhar y el sindicalista Alfredo Beliz comenzaron a confluir en torno al espacio.

El armado sumó vínculos en San Juan, a través de Juan Pablo Gómez, y en Chaco, con el diputado provincial Santiago Pérez Pons. Durante 2024, el ministro bonaerense Andrés “Cuervo” Larroque encabezó encuentros en Paraná, Rosario y Santa Fe, una serie de recorridas que marcaron el inicio de una proyección nacional que buscó desmarcar a Kicillof del kirchnerismo y consolidar un perfil propio dentro del peronismo.