El intendente de Lanús, Julián Álvarez, destacó los logros de su administración respaldados por recursos propios, cuestionó las políticas nacionales vigentes y posicionó al municipio como un bastión de resistencia.
En diálogo con Lanús Hoy, analizó los ejes centrales de su mandato, reafirmó que es posible gobernar sin asistencia económica de Nación o Provincia, criticó las medidas impulsadas por Javier Milei y renovó el reclamo por los fondos del Puerto de Dock Sud.
–¿Qué balance hace de la jornada en el Club Ferroviario de Escalada, compartida con gremios locales en el marco de un mundial de fútbol y el Día del Trabajador?
Me parece fundamental, ante el individualismo y el egoísmo que promueve el gobierno nacional, que nuestra respuesta sea la unidad del movimiento obrero. Siempre con la frente en alto, junto a los vecinos, y con Lanús como emblema de resistencia frente al modelo que se pretende imponer.
–¿Qué evaluación hace de la gestión en este primer tramo del año?
Anunciamos la instalación de alarmas comunitarias en todo el distrito y ya se licitó la implementación de un anillo digital que permitirá registrar todas las patentes de los vehículos que ingresen a Lanús. Esta tecnología ya está en uso en Lomas de Zamora, Quilmes, Avellaneda y CABA; Lanús era el único municipio de la zona que aún no contaba con ella.
Estamos demostrando que, aun sin transferencias de Nación ni Provincia, se pueden llevar adelante obras significativas con financiamiento exclusivamente municipal, desafiando la idea de que sin esos fondos no es posible gestionar.
Con la planta asfáltica operando en doble turno, actualmente contamos con nueve frentes de trabajo simultáneos que abarcan bacheo, pavimentación y obras de hormigón. También intervenimos en puentes, pasos a nivel, iluminación de avenidas principales y la colocación de pictogramas en las paradas de colectivo.
–¿Y cuáles son los proyectos para el resto del año?
Tenemos previstas obras durante todo el año. Nuestra prioridad es reforzar la presencia municipal en el territorio: servicios públicos, seguridad y salud. Aumentamos la dotación de personal, mejoramos sus condiciones y ampliamos la flota: de cuatro ambulancias pasamos a quince, reparamos 70 camiones y ya contamos con 60 móviles patrullando las calles.
Esto se sostiene durante la primera mitad del año, y continuará en la segunda con nuevas obras en espacios verdes, parques, intervenciones en la Ribera, el parque lineal de Chingolo, la entrega de 50 viviendas, la inauguración de un parque en Acuba y la construcción del nuevo polideportivo en Chingolo.
Estoy verdaderamente orgulloso del camino recorrido. Es evidente que, en un contexto general de retroceso, logramos dar pasos firmes hacia adelante.
–¿Es viable administrar sin fondos nacionales?
Sí, siempre que se actúe con una ética clara y una capacidad firme para renegociar contratos con grandes proveedores. Si tuviéramos los recursos generados por el Puerto de Dock Sud —por el cual ya presentamos una demanda— podríamos mejorar aún más nuestra gestión. Es urgente revisar el esquema de coparticipación en el Conurbano. Lanús, siendo el distrito con mayor densidad poblacional, recibe menos fondos que otros municipios como Avellaneda, Ensenada o Ezeiza, que además tienen sobre tasas, mientras que Lanús mantiene infraestructura clave sin ese respaldo. Es una inequidad evidente.
–¿Qué lugar tiene hoy el mensaje del “nadie se salva solo”, tan vigente con la popularidad renovada de El Eternauta?
Es imprescindible pensar en lo colectivo, en el esfuerzo compartido. La historia de vecinos que se organizan para enfrentar juntos un peligro invisible y resistir sigue siendo una metáfora poderosa y actual.











