El gobernador bonaerense concentró apoyos y avanzó en su armado nacional. En su entorno evaluaron que la falta de rivales puede generar desgaste antes de la elección.

El gobernador Axel Kicillof se consolidó como el principal precandidato presidencial del peronismo y sumó respaldo de distintos mandatarios provinciales, que lo ubicaron como figura central del espacio opositor. En paralelo, avanzó con la construcción del Movimiento Derecho al Futuro, con presencia en sectores sociales y territoriales.

Interna y posibles candidatos

Dentro del peronismo comenzó a tomar forma la figura de Sergio Uñac, que impulsó una interna abierta y buscó instalar una alternativa competitiva. También aparecieron otros nombres en el debate, aunque sin estructura comparable a la del mandatario bonaerense.

Desde el entorno de Kicillof señalaron que la aparición de más postulantes permitirá diversificar apoyos y ordenar la interna, con la idea de unificar candidaturas en una etapa posterior.

Estrategia y riesgos

En La Plata advirtieron que sostener una candidatura anticipada durante un período prolongado puede afectar su proyección, por lo que buscaron evitar una exposición exclusiva. La estrategia apuntó a fortalecer territorialidad, volumen político y presencia en distintos sectores.

El espacio mantuvo abierta la discusión sobre el mecanismo de definición, entre PASO o una interna partidaria, mientras avanzó en acuerdos y contactos políticos para consolidar una base más amplia.