El gobernador bonaerense participó este miércoles de la protesta y cuestionó el proyecto impulsado por el Gobierno nacional. Afirmó que la iniciativa afectaba indemnizaciones, horas extras y vacaciones.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, asistió a la movilización realizada frente al Congreso de la Nación en rechazo a la reforma laboral. Durante la jornada, sostuvo que la propuesta oficial implicaba un retroceso en derechos conquistados a lo largo del tiempo y la vinculó con políticas aplicadas durante la última dictadura.
En declaraciones públicas, Kicillof señaló que poner en discusión indemnizaciones, horas extras y vacaciones no mejoraría la situación de los trabajadores. También cuestionó el argumento de que el problema del país radicaba en el costo de los despidos y afirmó que en los últimos dos años se registraron 296 mil cesantías, que atribuyó a la política económica del presidente Javier Milei.
El mandatario estuvo acompañado por funcionarios del Gabinete provincial, intendentes bonaerenses y militantes del espacio Movimiento Derecho al Futuro. Desde ese sector remarcaron que la pérdida de empleo y la caída salarial respondían al rumbo económico nacional y no a la legislación laboral vigente.












