El gobernador evitó señales sobre los cuatro cargos libres en la Suprema Corte bonaerense. En la Legislatura circularon versiones sobre un reparto entre sectores del peronismo y un lugar para la oposición.

Desde 2019, el gobernador Axel Kicillof no designó jueces para la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, que registró cuatro vacantes desde abril de 2024 y funcionó con tres miembros. El proceso dependió de la decisión del Ejecutivo y requirió el aval del Senado provincial, pero por estos días no surgieron definiciones oficiales sobre el envío de pliegos.

En el entorno del gobernador marcaron que la decisión quedó en manos del Ejecutivo y evitaron plazos. Si el trámite avanzó, los nombres pasarán por el Senado, donde el peronismo contó con 24 bancas sobre 46, un número que permitió impulsar acuerdos internos sin aliados. Los pliegos deberán atravesar la Comisión de Acuerdos y Asuntos Constitucionales, que presidió Emmanuel González Santalla.

Aunque el oficialismo no activó el expediente, en la Legislatura circuló una versión sobre un reparto político: tres cargos para el peronismo —uno del cristinismo, uno del kicillofismo y uno del massismo— y uno para la oposición. Fuentes parlamentarias señalaron incluso un cronograma tentativo, con tres designaciones en el primer semestre y una luego de agosto.

El antecedente inmediato remitió a 2019, cuando Sergio Torres ingresó a la Corte por impulso de María Eugenia Vidal. Desde entonces, se generaron cuatro vacantes que no se cubrieron, lo que obligó a convocar jueces adicionales para fallar. En paralelo, el Ejecutivo avanzó con más de 200 nombramientos en instancias inferiores durante el último año, mientras la definición de la Corte siguió abierta y alimentó especulaciones políticas.