La discusión por la gobernación 2027 sumó nombres y tensiones dentro del oficialismo. La posible reforma que habilite nuevas reelecciones condicionó el armado político.

La discusión por la sucesión de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires entró en etapa temprana y mostró un escenario atravesado por la interna del peronismo y la agenda electoral. Mientras comenzaron a circular al menos ocho nombres con proyección, el futuro de las reelecciones de intendentes apareció como un factor que podría redefinir el mapa político.

Intendentes y ministros en carrera

En los últimos días, la intendenta de Moreno, Mariel Fernández, dio una señal concreta al inaugurar un espacio político en la Ciudad y mostrarse junto a dirigentes de distintos sectores. En el mismo plano se ubicaron figuras como Mayra Mendoza, Gustavo Menéndez, Federico Otermín y Nicolás Mantegazza, todos con peso territorial y proyección provincial.

A esa lista se sumaron el intendente de La Plata, Julio Alak, y el ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis, mientras que también empezó a circular el nombre de Andrés “Cuervo” Larroque, impulsado por sectores del PJ. En el entorno del gobernador también posicionaron a Carlos Bianco, uno de sus principales armadores políticos.

La reelección, clave para el armado

El desarrollo de esa carrera quedó condicionado por un punto central: la posible modificación de la ley que limita las reelecciones. Si no hay cambios, 84 intendentes no podrán competir en 2027, lo que abriría el juego para nuevos candidatos en la provincia.

Desde la gobernación plantearon la intención de avanzar con una reforma de la norma vigente desde 2016, aunque hasta el momento no ingresó un proyecto formal. La discusión dependerá de acuerdos legislativos y también de la dinámica interna del peronismo.

Tensiones y falta de consensos

En el oficialismo reconocieron que hoy no están garantizados los votos para modificar la ley. Sectores como el Frente Renovador y La Cámpora no aseguraron su respaldo, lo que trabó cualquier avance inmediato. Incluso, desde el entorno del Ejecutivo advirtieron que una negativa podría generar tensiones en el sistema político provincial.

El debate expuso diferencias dentro del peronismo y dejó en evidencia que la definición de reglas electorales será tan determinante como los nombres en disputa.

Estrategia electoral y objetivo nacional

En paralelo, el armado político de Kicillof proyectó una estrategia que combinó la discusión provincial con el escenario nacional. En su entorno señalaron que retener la provincia será clave para sostener una eventual candidatura presidencial en 2027.

En ese esquema, los intendentes aparecieron como piezas centrales. Desde el oficialismo sostuvieron que serán los principales candidatos territoriales para sostener el poder en la provincia, mientras la carrera por la sucesión seguirá abierta y condicionada por las decisiones legislativas.