El gobernador volvió a activar en la Legislatura el debate para modificar el límite a los mandatos locales. En paralelo, el espacio libertario lanzó una ofensiva política para instalar la Boleta Única de Papel como reforma electoral prioritaria.

El gobernador Axel Kicillof impulsó este año un proyecto para habilitar la reelección indefinida de intendentes, legisladores provinciales, concejales y consejeros escolares en la Provincia de Buenos Aires. La iniciativa apuntó a derogar la restricción vigente desde 2016 y reabrió una discusión sensible dentro del peronismo, con impacto directo en el escenario político de 2027.

Desde el Ejecutivo provincial, el ministro de Gobierno Carlos Bianco confirmó que el oficialismo insistió con el cambio legal y sostuvo que la prohibición a la reelección impuso un límite de carácter proscriptivo. En la Provincia, 82 de los 135 intendentes quedaron alcanzados por la norma actual, un dato que el kicillofismo consideró clave por el peso territorial de esos jefes comunales.

En paralelo, La Libertad Avanza activó una campaña coordinada para instalar la Boleta Única de Papel (BUP) como eje de su agenda parlamentaria. El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, planteó que el sistema ordenó la oferta electoral y redujo distorsiones, y marcó la necesidad de avanzar con la reforma en el distrito bonaerense.

El armado provincial del espacio libertario, encabezado por Sebastián Pareja, reforzó esa postura y anticipó que los bloques de LLA insistieron en la Legislatura hasta convertir la BUP en ley. Con dos agendas en disputa, la Legislatura bonaerense volvió a concentrar el debate sobre las reglas del juego electoral, en un año sin elecciones y con mayorías aún inestables.